Un piropeador, por favor

 

No soy machista, ni feminista, pero aunque a algunas os pueda parecer mal, creo que llega un momento en el que deberíamos contratar a un piropeador profesional. Ya sé, ya sé que el otro día dije que no invierto más, pero esto es diferente, se trata de un gasto corriente, como la luz o la compra. Me di cuenta ayer, cuando iba paseando y al cruzar la calle, un señor con pintaza me dijo: “Qué guapa”…

 

¡Qué subidón! Comencé a caminar muelle, con más impulso, y mi melena creció, adquirió más volumen. Se movía como recién lavada con el champú de Semillas de Lino de Klorane. Perdón, es deformación profesional.

 

Que alguien te mire y te vea, de vez en cuando, tiene un gran efecto terapéutico, porque lo malo de cumplir años, y más en el mismo entorno,  es que llega un momento en el que te pueden mirar  sin verte.

 

Sé que no soy la única que piensa en la importancia de este estímulo. El otro día, hablábamos Asumpta y yo sobre el porqué de nuestro desinterés por el deporte blanco. Ya no esquío porque el esfuerzo que requiere “subir a pistas” me resulta supremo. Necesitaría un asistente personal que me llevara el equipo y una vez arriba, ayudara en todo momento, y al acabar la jornada, volviese a estar ahí, para cargar con lo que quedara de mi y el dichoso equipo.

 

Asumpta, dijo estar de acuerdo en todo, y puntualizó que además el susodicho, al reparar en nuestro rostro vapuleado por el deporte, coronado por el gorro tipo calcetín pegado con saña a la cabeza, ojos llorosos, mirada aún crispada por la velocidad y nariz como un pimiento morrón, debería decir: “Está usted bellísima señora”.  Entonces, sí volveríamos a esquiar, porque la bajada sería marcial.

 

Son muchos supuestos los que me hacen sostener la idea de la conveniencia del piropeador. Lo ideal sería crear una asociación, pagada entre unas cuantas, compuesta por un conjunto de sujetos de todo estrato y condición que se turnaran una o dos veces por semana y de forma aleatoria  se dejasen caer por nuestra zona para decirnos la tontería oportuna. La finalidad del turno, sería la de no detectar al sujeto, para dar mayor emoción al asunto.

 

El piropo, es beneficioso, incluso a sabiendas de estar pagado, igual que la pelu o la manicura. Siempre, claro está, que sea refinado,  no vamos a estas alturas a salirnos del tiesto.

 

Cuando oímos un piropo podemos mostrarnos, incrédulas, escépticas, arrogantes, despistadas, sordas, risueñas, patosas, escandalizadas, ruborizadas o ariscas, pero es innegable que siempre nos hace caminar muelle durante un rato. Sé que algunas puntualizaréis sobre la autoestima, la autosuficiencia,  el no confiar en opiniones ajenas…, que ya lo sé, lo sé todo, pero a mi que me jaleen un poco. Que no conozco mujer a la que en el fondo de su corazón no le guste que de vez en cuando le digan: “Guapa”.

 

Ahora, a bailar un poco con You don’t Know me de Jax Jones, 

 

 

13
8 Comments
  • Maria NO
    febrero 20, 2017

    Me apunto….!

  • Zeda
    febrero 20, 2017

    me encanta ToDO….que el piropo me hace caminar muelle, que Te miran y no te ven , que el Ski es supersexy y que me muero por un piropo! Tengo una amiga que de vez en cuando se pasa por una obra solo para oír un piropo…en fin, un 10 amiga….

  • Anónimo
    febrero 20, 2017

    Suscribo todo. De pe a pa. Enhorabuena, me ha encantado el post!

  • lu
    febrero 20, 2017

    ¡¡Guapaaaa!! Lo que tú necesitas es un parasol para no ir deslumbrando con tu belleza a todo el mundo. Amiga mía, los dejas sin saber qué decir a una pedazo de mujer como tú. No es que seas invisible, es que se quedan ciegos y mudos a tu paso. Y esto que te digo es cierto, no son piropos ni agasajos. De todas formas, cuenta conmigo para crear la asociación de piropeadores profesionales. Es algo urgente y necesario, pues creo que los hombres no nos dicen piropos porque ya no miran a las mujeres. ¡¡Ay, quién fuera tablet o smartphone para sentirse mirada todo el día!! ;))

  • allsouls
    febrero 20, 2017

    Yo quiero que me lo diga el del anuncio de Coca Cola !!

    • nadiemeaviso
      febrero 20, 2017

      No nos vamos a poner exigentes. Llega un momento que se agradece todo.

  • almudena
    febrero 20, 2017

    A la espera de que podamos formalizar la Asociación de Piropeadores Formales, te agradecería mucho me dijeras en qué calle, en qué semáforo y a qué hora te cruzaste con ese señor tan amable. ¡Ah! y hacia dónde se dirigía. ¡Gracias anticipadas!

    • nadiemeaviso
      febrero 20, 2017

      Sobre la una de mediodía, calle Velazquez, cruzando hacia el hotel Wellington. Pelo cano, piel debidamente curtida, tono bronceado. Buen traje pero no excesivamente correcto. Pintón.De esos que ya está de vuelta de todo. Te sorprenderá saber que al final no has sido la única que me ha preguntado por este detalle. Puede que mañana a las 13.00 se agolpe más de una en el semáforo a esa hora.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies